Adicta a la historias

Sí, quisiera cultivarme, leer de física y hoyos negros, de la relatividad, de las características y los misterios del universo. Me encantaría ser letrada, contestar todas las preguntas del maratón, pero la verdad es que siento una necesidad enfermiza de conocer más historias, de llevar mi corazón de fantasías y de seguir creyendo que la realidad es otra fantasía.

Me dan miedo los fantasmas, pero es un hecho con el que debo lidiar si quiero creer en realidades alternas, en los viajes astrales y prevenir que algún espíritu tome mi cuerpo vacío mientras yo viaje por París o en el mundo de Harry Potter, en mis sueños.

Me gustaría compartirle al mundo un poco de la pasión con la que me enajeno con un universo como el de Marvel, como el mundo que creó J.K Rowling, con las descripciones de Hemingway de los artistas bohemios de la época (real pero fantasía en éste tiempo), con aquellos y aquellas que escriban las historias de Pixar y con esos escritores, como la que traigo en el corazón, que aún no lo saben, pero necesitan crear más de esa fantasía para que no nos gane la realidad, que necesitan llorar con un musical como el de mi utopía favorita y vivir en la mente del Quijote de la Mancha, y vivir así, locos.

Buscando mi ideal.

Sí, se podría catalogar de que no quiera crecer y madurar, pero creo que es una trampa. Las responsabilidades las tengo, las cumplo como puedo, tengo una vida que me inventé y que camino de “adulto” ¿porqué no llenar la sustancia de esas historias maravillosas que te ponen brillo en los ojos?

Tal vez estamos aquí, para buscar sentido en los sinsentidos de ésta loca, loca, loca, vida loca.

 

 

 

 

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Día 1- El dolor con el reto de la constancia. 

Martes- 24 de julio 2017.

Sí, he luchado desde hace un par de años por lograr esa constancia de la preparatoria en una actividad física. 

Estaba enamorada de bailar, tanto que quería que mi carrera fuera la danza… mi mamá, decía que era pasatiempo y mi cerebro no sabía que en realidad era una carrera, así que pasé más de 7 u 8 años bailando más de 3 horas al día, a veces más… Ejercicio? Ni se sentía. Hoy,  lograr más de diez sentadillas en mi cuerpo godín y sedentario me hacen sentir que mis músculos sangran por dentro. 

Hoy es como el día 4 realmente… pero tiene mucho que algo no me atrapa para mantenerme en la disciplina y la constancia para lograr el tan mentado: “bajar de peso” ya deja tú el peso, evadir la derrota de no poder mantenerte en una dieta por más de un mes, enamorarte de ese dolor de hacer las cosas bien, (al grado de no sentarse en el baño sin sufrir) esa constancia de decir “yo corro”, “yo entreno”, “yo hago ejercicio” es a caso la cultura mexicana? O mi mente? O mi mente más su cultura mexicana? 

Quisiera saber que no soy un fracaso total en la disciplina y qué hay alguien más intentando conseguir, ya deja tú lo que hagas, sí no que se mantenga como un hábito. 
Ah sí, mañana también empieza el delicioso reto de desayunar y cenar malteadas. 
Tiempo de ejercicio: 30 minutos de caminata. 50 de entrenamiento de fuerza. 8 minutos corriendo. Pasos 8094.
Me tiemblan las patas desde el viernes. 

Al otro lado del miedo

Ayer descubrí que sí hay muchas cosas maravillosas al otro lado del miedo… pero más allá del miedo y esa línea delgada, está todo lo que es en este momento. Y eso, es algo invaluable, algo que no se debe dar por hecho, una definición de amor puro y puras estrellas, sinceridad, apoyo… fluir, emoción, soporte, inspiración. Trabajo, disfrute, preparación. Todas esas cosas que se me olvidaron un momento, perdiendo el piso de lo que sí hay, por estar enfocada en lo que no he logrado. 

Estar presente. Sigue caminando. 

Entre el dolor y el aprendizaje

Hay días en los que te levantas y no sabes nada, quisieras que de las 6 de la mañana a las 10 am te abrazaran y nadie dijera nada para que despertar fuera más sencillo. Que tuvieras todo la energía del mundo sin café y que la comida que ingirieras te hiciera adelgazar y lucir bonita y peinada sin pasar una hora arreglándote.
Cuesta trabajo construirse todos los días. ¡No es magia! La magia se hace cuando las cosas se construyen a diario… es como regar una planta para que no muera y cuidar un detalle a diario.

Cada quien sabe que puntos le dan un extra al día y cuales le restan… la pregunta es: ¿porqué a veces es tan difícil hacer los que le suman a tu día? ¿Es a caso que no tenemos ganas de mejorar? ¿Que sentimos que no lo merecemos? ¿Que debemos aceptarnos para perfeccionarnos? ¿Que nos da miedo ser todo lo que queremos ser? ¿Que nos da miedo pedir lo que merecemos? ¿Cómo se sabe lo que se merece?

Energía.
¿Qué es aquello que te hace sentir vivo?

¿Qué es aquello que te chupa la sangre? 

A veces cuando te sucede algo y sientes que todo se derrumba, e incluso tu cuerpo empieza a caerse poco a poco. No pasa nada. Hay algunas medidas que tomar, unas más incómodas y dolorosas que otras, pero es importante saber que todo pasa para algo, suena trillado pero es crucial preguntarse ¿Para qué está sucediendo ésto? Yo contesté algunas de las preguntas en un recetario (libro) y me deprimí de ver que todo es psicosomático. Tengo la certeza de que todo se conecta, sin embargo, me resta preocupación pensar que no todo tiene que ver con una receta específica de un libro, por lo tanto es funcional para mí pensar que hay cosas que no están ligadas a mis emociones… así me libero y el síntoma disminuye… aunque para ahondar en la causa raíz, es importante entender que hay un para qué y fue necesario regresar al punto inicial.

Las llamadas de atención del cuerpo a estar atento, a cuidar ciertos aspectos de tu vida diaria para no convertirlos en síntomas dolorosos e inevitables. son un hecho. Empecé a pensar que ese año no había sido en definitiva de mi salud, con queratocono, piedras en la vesícula, dos esguinces, nariz sangrante y unas muelas que se empezaron a deshacer solitas.

¿Qué onda cuerpo?

Pausas, todo fue hacer una pausa. Pausa en la exigencia de mi. Pausa en atragantarme por no dormir bien, pausa en exigirme ser exitosa, pausa en exigirme que todo lo que no dependía de mi saliera bien. Pausa de hacer lo mismo. Pausa de huir del silencio. Pausa en esos espacios donde inicio algo con todo el entusiasmo del mundo y por una falla, me frustro y me rindo. Pausa en evitar una intervención quirúrgica. Pausa en creer que nada me pasaría a mi. Pausa en creer que era el fin del mundo.

Así que entre las dolorosas lecciones que mi cuerpo entregó, debí separar mi desesperación del aprendizaje.

No hay que esperar nada de nadie, ni una mano, ni ayuda, ni amor, ni apoyo incondicional de quien supones “debería” ayudarte.. Todos están envueltos en sus rutinas, en sus aprendizajes, en sus batallas, en su vida. Son pocos pero sorprendentes los que tienen tiempo para dar algo extra y maravillarte con un detalle fantástico.

Cuando hay lecciones en tu vida, a veces te quedas con el dolor y no con el aprendizaje.
Así que cuando sentí que las piedras de mi vesícula, mis ojos cónicos, mis lágrimas, lo que perdí este año y lo que sentí, así fue.
Pensar que un año fue duro, cuando en realidad fue de aprendizaje te hace querer ser optimista y pensar qué hay lecciones que sirven para la vida, o que la vida está jodida y tú más, pero alguien me dijo que a veces, cuando aprendemos así de rudo, nos quedamos con el dolor y no con el aprendizaje… así que vale la pena aprender de las experiencias ajenas y separar el dolor de la lección. 

Es raro, conforme pasó el tiempo mis filtros se hicieron más estrechos, yo más payasa y más apartada. Elegir contactos, la gente con la que te relacionas, no siempre es de la que  puedes fiarte, querer y admirar. Así que abrir el panorama, conocer más gente, relacionarte, definitivamente es algo excelente, no hay ser humano que pueda vivir sin otros, pero sí es importante conservar a la gente que quiere estar, cultivar nuevas relaciones, no cerrarse y cuidar a quien se le da el cariño, nuestra admiración, nuestro tiempo, con quien compartimos la vida. Ysí, me gusta entregarme totalmente pero ahora prefiero ser un poco cautelosa y lo más importante, no esperar nada de nadie. El caballero de la armadura oxidada lo señala de manera prefecta. de ahí vienen muchas frustraciones que pueden evitarse, no por soberbia… solo pro protección a uno mismo y alegría por la vida.
Los excesos no son buenos. Quiera o no utilizar etiquetas y pensando en que nada es ni bueno ni malo, simplemente es. El exceso, tiene consecuencias severas que no me gustan y deseo evitar porque no solo me lastimo yo, sino a quien más amo.

Movimiento.

Hay caminos que no deseo tomar y hay personas y cosas que deseo evitar… pero hay algunas que se me ponen en el camino, como la forma de la vida de decirme que debo pisar por ese sendero… y sé que puedo elegir… pero me gusta probar algunas opciones.

Las creaciones diarias.

A falta de danza, decidí intentar con el piano, lo que sea que ayude a que mi corazón y mi vida tengan un poco de arte… y unas cuántas metas pensando que las cosas no están perdidas porque haya cambios, y que es posible seguir adelante a través de generar energía con movimiento, seguir caminando… la premisa de aquella canción de One Republic, la cuál debo a mi amor, por ponerla en mis oídos…poner un pie frente al otro y seguimos andando….

 

Música, libros, teatro, danza, películas, amigos, familia. Amor.Mi vida sigue…

Esperar a que todo cambie

Creo que es inevitable que cada cumpleaños honres tu vida, pensando un poco en la muerte.

Que cada año que pasa, cuando te acercas más a los treintas, cuarentas y esperemos más allá, empiezas a cuestionar qué haces aquí, para qué lo estás haciendo y porqué todas las ideas que se te ocurren a la hora menos oportuna de tu día, acaban no siendo. Darse cuenta de que las cosas giran constantemente, que quién era tu amigo hoy, puede no serlo mañana, que pueden llegar otras personas a sorprenderte con diferentes tipos de cariño, que pueden inspirarte a seguir más sueños y amar más de lo que haces, o hacer más de lo que amas, personas que te invitan a reiniciar todo, a pensar diferente, a ser un reto en tu vida, a llevarte de la mano, a permitirte ser libre.

Creo últimamente que ese puede ser el regalo más lindo que puedes darle a otra persona, darle tu compañía y con esa compañía otorgar la oportunidad de ser, con toda libertad, lo que la otra persona es: sin máscaras, o jugar con ellas, pero saber bien quién está detrás de ese antifaz.

Cumplir 28 me dio un poco de tristeza y no es que mi vida esté fea, que sea demasiado difícil, que la de por hecho o que no la honre, sucede que sentí que no importo y probablemente, ese mismo crucigrama tenga las dos palabras en el mismo misterio, felicidad y tristeza. El hecho de que no importara fue triste y feliz, o más bien tuvo un efecto de alivio en mi corazón, hubo algunas promesas rotas, pero no siempre significan falta de amor, hubo risas inesperadas,  ésta vez fueron pocas pero las más puras, inocentes y sinceras…Debo agradecer por eso.

El detalle, de despertarte a la mitad de la noche cuando estás perdida en los sueños y ni siquiera consciente de ello, para darte algo nuevo e iniciar el próximo año, el amor de tus padres, sabiendo que no será eterno, algo invaluable.

Verlo cruzar el tráfico lento de la ciudad entre semana, con algunas monedas en el bolsillo, la carita más tierna y los detalles más lindos… el amor de mi vida, la cosa más dulce, mi para siempre, mis ojos favoritos, que se quedaron para hacerme sonreír una tarde rodeada de gente pero sin importarle mucho a ninguna… Esos ojitos me dieron vida y fuerza para el siguiente año. Quedarse sólo para cortar un poquito sus horas de sueño, con tal de pasar unas horas a mi lado. ¿Qué más puedo pedir?

También sucedió que es necesario perder el control, hacer algunas cosas que estaban escondidas pero necesitaban salir y otras que no sabías que existían pero por la inconciencia adormecida de beber de más y muy barato, salieron. Las intenciones nunca fueron lastimar, simplemente era necesario un momento de no tener el control de mí misma, creo yo.

Otras cosas existieron para dejarlas ir, no sé si la vida de la que consideraba mi mejor amiga seguirá cruzándose con la mía, probablemente desde hace mucho ya no encajaban juntas, tener amigos o familia que sólo te pide dinero es triste… pero me siento más triste de no ayudar, aunque entre más pasa el tiempo, más me doy cuenta de que no tengo muchos amigos verdaderos ni mucha familia que sea realmente unida a mí. Siempre pensé que era sociable, pero mis filtros cada vez se vuelven más tontos y a la vez más rudos, es como si tuviera un repelente o me lo hubiera puesto yo para evitar que la gente se acerque, me permita encariñarme y se vaya un día. Supongo que eso es parte de la vida y mi lección es aprender del desapego, últimamente me encuentran en fb amigos de la infancia, casados, con hijos, unos felices, otros buscando iniciar de nuevo… no sé si el pasado intenta decirme nuevas cosas con recuerdos o si es señal de que debo confiar en que la vida siga sus ciclos y que deje que las cosas que no están en mis manos se arreglen solas. Sentí que me había despedido de mi mejor amiga al respetar su decisión, hecho que sólo me arrebató algunas lágrimas con su llamada en mi cumpleaños, quisiera que nuestros puntos de vista siguieran siendo flexibles pero parece que aquello que fue lo que logró el éxito de nuestra amistad, es ahora eso mismo que nos separa, hombres entrometidos? naaa… decisiones propias. Yo nunca pondré a elegir a nadie mi compañía por la de alguien más, de hecho estoy segura de que el mismísimo punto en sí, es que nadie debería elegir entre sus amigos, su familia, su profesión y su pareja. Alguien un día me dijo cuando estaba preocupada porque no hacía todo lo que quería hacer en un día que hiciera lo que sientiera en ese momento, lo que mi corazxón quiera. Y aunque a veces esas decisiones de mi corazón me alejan de alguien, me acercan a otros, algunos siguen constantes, otros como las olas, otros ya no existen pero dejaron muy buenos recuerdos… y lo único que quiero decir, es que cada vez todo tiene menos sentido, menos respuestas y probablemente sea porque la mejor respuesta es el silencio.

A penas recobré mi gusto y mi tiempo para leer, o tenía tiempo que las historias no me atrapaban, no sé si la lectura es una fuga de la realidad, pero todos hablan de que leer libera y lo que sí sé es que mi cerebro no piensa en nada más, de repente descansa y se concentra en un aquí y un ahora alternos y quizá sea bueno evadir mi mundo, por lo menos para darle vacaciones la mente.

También sucedió que me torcí el pie, cuando el Doctor me preguntó cómo había sucedido, tuve que decir la verdad, no me acordaba. Tenía claros algunos recuerdos del día de mi borrachera entre cantos, risas, bailes, comentarios indiscretos y tonterías y otras cosas bastante divertidas, pero no sé como me caí, mi jefe me contó. La descripción fue algo así como: “te dejaste caer como gorda en tobogán” en un escalón de la entrada de la fiesta, vaya agilidad para caminar la mía. ¿Será que así soy en la vida? Me he torcido el tobillo 4 veces y todas han sido muy estúpidas, me da risa y enojo al mismo tiempo. Las otras fueron porque venían retos grandes y supongo que mi mamá puede tener razón, somatizar y los pies en teoría significan avanzar, ¿A qué podré tenerle miedo de avanzar? Pero hoy, salvo la carrera de inflables, por la cuál sí estoy emocionada… qué puede venir grande? Mi próximo año? Tal vez sea que cada vez veo más cerca el dejar la casa de mis padres y responsabilizarme de mí misma. Es un paso que me duele, porque me caen muy bien mis padres, con sus toques de hoy no te soporto claro, son mutuos y aleatorios, pero me encantan… cada uno es un ejemplar excepcional de defectos y virtudes, motivos de estudio, ejemplos a seguir y a no seguir para  aspirar a ser y  caminar junto a ellos. Me gustan mucho mis papás, los amo con todo lo que se pueda amar y el hecho de no llegar a verlos un día, o llegar a casa y que ellos no estén ahí, comiendo, cenando, pidiendo su licuado, diciendo que no, viendo la tele, platicando de todo… difícil de pensar y estoy segura de que será difícil de  vivir, otra lección más del desapego durante la vida. Pero bueno, supongo que pueden venir otras cosas que puedan asustarme o el simple hecho de no saber el futuro, puede darme miedo, aunque usando un poco la razón, no hay manera de saber qué sigue.

So, sólo queda reflexionar, hacer planes, prepararse para ello, no alucinar los cumpleaños, aunque sólo quería que fluyera, esperar a que todo cambie.

 

 

 

 

CV más honesto así:

Parece como si nuestro currículum fuera el inicio de nuestra vidas. Sin embargo, en edades mexicanas seguidas al pie de la sociedad y la letra,  como a los veintitantos tenias ya experiencia en unas cuantas cosillas para la vida.

Escrito en competencias, esta individua es capaz de expresar lo que siente con palabras e incluso a veces logra expresarlo sin dejarse llevar mucho por sus sentimientos. A veces (punto a favor) se deja llevar demasiado por los sentimientos y no se sabe si es mejor, pero se siente más fregón.

Ha descubierto el uso de las relaciones humanas para conseguir buenas relaciones laborales, se le enseñó que todo tiene un poco de política y que ningún individuo puede vivir aislado, incluso el más mal humorado, o el que tiene que ver con todos y a la vez no quiere ayudar a ninguno. Sabe que las relaciones humanas se vuelven fugaces, pero que hay una que otra por la cual vale la pena luchar para que sean de por vida.

Posee también un  acercamiento, valga rebuznancia, cercano al desapego, viendo desfilar a gente con mucho cariño que viene y se va, aún no se gradúa porque descubrió que hay que seguir estudiando y que dependiendo del cariño a la persona el dolor será del mismo tamaño.

Y todo lo que sé, no fue nada de lo que aprendí en la escuela, probablemente lo más útil fue, ama lo que haces, no le estorbes a los demás, deja que cada quien brille por sus habilidades, siempre habrá complementos, un buen equipo es fantástico, generalmente se pierde pero se ganan muchas lecciones y bueno,  aprender a lidiar con el ser humano y de eso, nunca se deja de aprender… así que si estás invirtiendo puntos en alargar tu CV, que sea en experiencias de vida, de esas  que te ayudan a ganar el maratón, a vencer a la ignorancia, de esas experiencias en las que sacrificaste bienes materiales por irte a viajar. Buena filosofía de vida, aunque no la puedes poner en un currículo, pero en fin. No te lo llevas a la tumba o sí?

De la femininidad y otros demonios

Siempre quise ser grande cuando era pequeña, recuerdo que caminaba por los pasillos del súpermercado con falda y caminaba como si trajera los tacones más altos del mundo, coqueteaba pasando con mis dedos mi cabello atrás de mi oreja y le gritaba a mis papás que ya era grande..

Recuerdo también que le pedía a mi tía que me peinara como ella y que quería maquillarme como mi mamá, que la primera canción que canté fue una de Pablito Ruíz y los menores con los que hoy platico no tienen idea de quién es, o de qué estoy hablando, cuando recito el: “oh mamá, ella me ha besado” y la verdad es que ni yo conozco o tengo memoria de la cara de dicho cantor.

Recuerdo que quería ser cantante y soñaba con ser Britney Spears, que me enamoré de los Backstreet Boys y que fui todo el cliché de lo que una niña que podía ser, que lloraba cuando el niño que me gustaba prefería a mi amiga -la más frentona, y en teoría la más guapa del salón, recuerdo que mi primer beso fue terrible, penoso y de hecho traumante.

Recuerdo que hubo un tiempo cuando llegué a los veinte en los que me daban mucha curiosidad las niñas de 11 y 12 que ya usan celular y están más maquilladas de lo que mi madre y yo misma me permitiría en mi edad actual (ni en maquillaje para dar función teatral), que enseñan más carnita de lo que usaría en mi mejor forma, que se enojan si no hay suficiente escote entre otras tantos casos extremosos… y lo sé, lo sé: es un asunto GENERACIONAL, pero si yo quería ser grande a los 12, ellas a qué edad lo desearon? :O y en qué edad se conviritieron en grandes? Cuando yo sigo creyendo con fervor que crecer es una trampa, que Disney y sus historias son maravillosas y de que aunque me gusta maquillarme, mi más grande deseo estético es ser bonita sin plastas de maquillaje….

Admiro y temo los estándares de belleza actual, si de por sí mi mente tiene bastantes exigencias, el hecho de usar tacones diario,  salir impecable, tener ropa que nunca se repita, mostrarse pulcra, peinada, alaciada, con rizos perfectos, que las uñas de acrílico, que bien exfoliada, que oler bien, que rasurarse toda, que no engordar, que ser fit, que la belleza, que la que no es bella que se opere, que la que no se opera es porque su marido es pobre. ¿Quéeeeeee? ¿Porqué no relacionamos conceptos de libertad con belleza, de autenticidad con ternura, de sencillez con elegancia? Porque, si escribo ésto es porque soy hippie, fea y siento envidia de las bueontas. 😛 cuándo también admiro su esmero en su persona…

Me gusta mucho apreciar los atributos en el ser humano, mi lado masculino y femenino hablan más alto el uno que el otro dependiendo de la ocasión, así que creo que la belleza misma está en el respeto. El respeto del ser, de dejar ser y de vivir lo que se es. De vivir cada una de las edades con gracia y aventura, de encontrarse y perderse a sí misma y poder reinventarse cuando nos plazca.

De vivir menos a prisa y con más gusto. Todas somos chulas. Y uso “chula” con la belleza de aquellas palabras que sólo usaban los abuelos para enaltecer la belleza con entusiasmo pero co harto respeto. Uso belleza con las palabras que escucho de quienes critican o en ocasiones criticamos, con la voz de las que se sientan agredidas y las que se sientan involucradas, de las que no hablan, de las que luchan por causas mayores que sí mismas, de las que sacan adelante a su familia, de las que se sacan adelante a sí mismas, de las que tienen novio, las casadas y las solteras, de aquellas que no saben quién son ni para qué están aquí pero lo están averiguando… de la mujer, que en sí ya es un ser humano bastante fascinante y a la vez controversial; si entre nosotras nos echamos tierra… mejor hablar consigo misma de las inconformidades que hay en nuestro ser antes de señalar a otro lado, ¿porque no jugar del mismo lado? ¿porque no permitir lo diferente, la tolerancia, la paciencia, la ayuda, el amor? y regreso: el respeto. Te invito a darte la oportunidad de ser respetuosa, de ti misma y de todas las demás existencias de la tierra y del más allá.

La madurez y la edad adulta no tienen nada que ver, puedes ser maduro a corta edad o un infantil y enclenque pez en una edad más avanzada. Mi idea es seguir siendo niña de corazón y avanzar con más sabiduría, que sólo las experiencias de seguir viviendo te otorgan.  Ayudar a quien pueda en mi camino a sentirse jovial siempre, dejándose ser libre, con un estilo de vida sano, cometiendo algunas estupideces para poder ser más sabio, disfrutando películas que, en teoría, fueron hechas para niños, riendo de las cosas más simples, disfrutando con lo poco o lo más sencillo de la vida, haciendo lo que se ama y equilibrándolo con un poco de responsabilidades (no tantas para que no se ahogue el alma), bañándome en ocasiones para recibir comentarios para endulzar al ego,  meditando para que descanse la mente, cocinando nuevas recetas medio hipsters, caminando viendo al piso para cuidar los tobillos, coloreando para hacer combinaciones, bailando a lo estúpido sin técnica y cantando con pura voz del corazón, haciendo teatro para hacer vibrar a otros seres humanos a partir d ela vibración propia, corriendo para huir de ti misma cuando eres muy dura, observando detalles y buscando significados diferentes, leyendo libros y soñándote en las historias, escribiendo nuevas historias, y todo con tal de encontrar un nuevo significado de lo que es ser, más alla de la fémina, ser.

Y de la feminidad y otros demonios…

Antes pensaba que la felicidad era un estado de euforia con la energía desvocada. Hoy estar en paz y tranquila se parecen mucho a eso que busco de felicidad…

Éste colon y yo estamos irritadas

La próxima vez que el mundo me diga que me la lleve leve, que me relaje, que no me estrese y que debo dejar de ser aprehensiva, por favor: ¡Hágalo con instrucciones!

Sentir con el estómago no es una de esas cosas con las cuáles todos estemos identificados…

¿Son 27 años demasiado pocos para sentir todo con la panza -y más allá- sufrir todo con la panza?

Siempre pensé que sentir demasiado era parte de mi autenticidad hasta que descubrí que el estómago y sus cuates se pueden inflamar hasta el punto de estrangular a tu esófago, para que lo confundas con un infarto y pienses que morirás alejada de tu familia, en otro país, con tu mejor amiga, riendo porque ninguna de las dos tenía idea de lo que estaba sucediendo.

El punto es que meses después,  ese infarto en el esófago se repetirá de nuevo, alarmándote y viendo que hay algo mal dentro de ti. A lo mejor lo malo es preocuparse demasiado por tratar de anticiparte a todo y a todos en el trabajo, en la vida, en tu mente  , que todo cambie en dos segundos y que tu anticipación sea igual a: nos vale madre, hazlo de nuevo.

Desahogo urgente.

Mi colon se cansó de irritarse por todo y comenzó a inflamarse para que yo pudiera hacerle caso, aunque la verdad, es que no sé cómo dejar de sentir como yo, como empezar a soltar todo, como no enojarme porque la gente no agradece lo que se le da con mucho esfuerzo y después de un gracias inexistente, hay un: ¿Puedo pedir más?.

Cansancio extremo de ver que el talento que más te hace crecer es el de adular a las personas indicadas y alardear con tu CV, cuando tu experiencia cerebral está en cero.

Ultra hastiada de la gente que habla mucho y sólo ayuda cuando puede quedar bien frente a otras convenientes cabezas importantes en el trabajo y en la vida.

Estresada por saber que aunque te esfuerces por dar un buen servicio, es probable que todo cambie por un capricho instantáneo.

Lastimada porque trabajar en equipo significa lidiar y atinarle al humor y disposición de los demás para ayudarte a hacer su trabajo.

Triste porque las partes de las calles por donde vas a tu trabajo son perfectas si algún presidente pasó por ahí, si no… mucha suerte con los baches, los hoyos y las llantas ponchadas.

Definitivamente paralizada por los carros a tu alrededor que para evitar el tráfico se meten en sentido contrario, siendo ellos la causa misma del tránsito lento y, pensando que han descubierto la próxima bombilla incandescente mágica, solo dan como resultado 20 minutos de descuento y no  al sueldo; a tu sueño, a tu descanso, a tu desayuno, a ser puntual, a tus ganas de respetar.

A estar congelada de dar quejas y no ofrecer soluciones, cuando el único reconocimiento que uno desearía sería la paz y un contexto de respeto y solidaridad.

Tal vez todos tenemos derecho a un colapso nervioso por etapa de la vida (¿Cuántas etapas de la vida hay?), todos tenemos derecho a un par de minutos de quejas al día sin descuidar que  se conviertan en horas porque así sólo encontrarías más oportunidades de quejarte… (Hasta en las quejas hay límite).

No sé cuál es la solución, no sé que pueda ser mejor para curar el desánimo el hastío y las ganas.

 

Después de la queja llega la calma

Tal vez es necesario  escribir para desahogar sin juzgar solamente. Una excelente forma de libertad de la tormenta de pensamientos y el ajetreo por el cansancio de pensar en sí.

El desánimo de ver que en el mundo vivimos para ganar dinero, pensando que el dinero es la solución para todo. Cuando empiezo a sospechar que todos nuestros problemas, son causados en el proceso de conseguir dinero. ¿Podríamos eliminar ese factor de nuestras vidas? Creo que sí, Cambiando  el concepto de la felicidad: alejándola del éxito, del ruido, del dinero, del bluff social y sólo seguir pretendiendo que estamos enganchados en la rutina, PERO, siendo felices con los más simples detalles como no arreglar tu cuarto, acariciar a tu perro, que te rasquen la espalda, caminar sin contar los pasos, besar, abrazar, encontrar la mano que está perfectamente hecha a la medida de la tuya y seguir caminando para descubrir algo lindo.

Meditación, la música es maravillosa, pero cuando las voces de tu cabeza no paran de decirte que es lo correcto, y se contraponen a lo que tus esferas sociales te indican cuál es su propia definición de lo correcto… necesitas que todos se callen. incluso tú misma. Silencio. Silencio. Silencio. Amén.

Hacer ejercicio, (realmente preferiría bailar)  Así que combinar ambas, puedo  bailar mientras camino y hago elíptica y canto algo de los Foo Fighters agitando mi cabeza como estúpida (excelente definición de felicidad).

Recientemente escuché: “Sólo estás algo triste porque necesitas encontrar tiempo en el día para tus creaciones, cuando un alma de artista se deprime, es porque no ha podido expresarse” Coach Bárbara dijo. Así que, aquí yo. Expresando en todas las vías, maneras, disciplinas, manías y libertades que conozco y disfruto. Al menos ya no estoy grumpy. Si no me expreso, me expresurizo y me ahogo. (Favor de no buscar en el diccionario)z

Así que creo que lo que más está funcionando, es darle tiempo a las cosas que amo, a la gente que amo y las actividades que llenan mi alma, más presente, más constancia y menos futuro..

Y esta historia, continuará… Hasta que el colon y yo… Estemos más relajadas. 

 

 

 

Mi abuelita de dulce…

Abuelita, esa parte de ti y de tus padres que quiere consentirte todo lo que no podía cuando era madre, porque debía educar a tus dadores de vida. La parte más apapachadora, la parte dulce, la parte suave de la disciplina en la vida de un ser humano, la que te llena los cachetes con tu comida favorita, la que te deja comer dulces en su casa, la que no te pone labores domésticas y te deja ver la tele, la que te cuida cuando tu mamá es mala y la que te esconde cuando tu papá viene con el cinturón (en los tiempos de antes).Aquellas que te enseñaron que la leche sabe fea y que el café sabe más rico, porque te hace sentir más grande. La que puede hacer el postre de limón con leche más rico y que sus recetas de pozole y enchiladas nunca serán igualadas por las de ningún restaurante (lo especial es el sazón de tu abuelita) aquellas que  han pasado por todo, y se han amarrado hasta los huesos para no llorar cuando les duele hasta el tuétano. Aquellas que enderezaron a tus papás con un escobazo y evitaron que fueran vagos en los barrios bajos con chancletazos y la famosa frase de “te voy a romper el hocico”, las que mostraban amor dándote bien de comer, las que te arrullaban cuando ni tu mamá encontraba cómo hacerte parar, las que se sabían los mejores canciones rancheras y te las cantaban con alguna que otra adaptación con tu nombre de cariño.

Y entonces algo sucede…

Conforme pasa el tiempo, te das cuenta que su cabello tiene más colores, pero abunda el blanco, que cada una de las historias que te contaba son cada vez de más tiempo atrás, de cuando era joven, de cuando tu abuelito y ella eran novios, de cuando tu papá y hacía travesuras, de cómo le cerraba la trompa  por no obedecer. En una que otra ocasión repite las historias: si eres buen nieto, no te atreves a corregirla.

De repente, entre los bolsillos de su babero, te sorprende con un chocolate, en su refri con un Yakult, su memoria nunca falla, siempre se sabe tu cumpleaños y te habla para felicitarte aunque tú no le hables en el suyo.

Más grande empiezas a vivir y cuando puedes vas a verla, siempre es reconfortante e inspirador escuchar sus historias, abrazarla, recibir su bendición, verla caminar cada vez más despacio y a veces sobándose las piernas y las rodillas. Te das cuenta que hay arrugas de soledad en sus ojos y tratas de no parpadear para ponerle toda la atención del mundo, a veces juegas dominó o algo que le permita su vista cansada ver, te das cuenta que tienes sus ojos, o el tamaño de sus manos, o un lunar que tienen tu mamá y tu tía, una especie de sello de garantía de cada familia.

Otros días te invita de sus chocolates favoritos y te das cuenta de que cada vez te abraza más efusivamente, ya que cada vez que te ausentas mas tiempo pero a pesar del tiempo, ella con más gusto te recibe.

Si tienes alma de contador de historias, escribes sus memorias, escribes sus palabras porque suenan al mejor diálogo de una buena película. Si eres el primer nieto, te toca resguardar los tesoros de la familia: un pañuelo de la ex novia cubana de tu abuelo, te la entregan al ser el nieto que entendía en inglés las palabras del pañuelo..

Un día, sin que puedas entenderlo, duermes con ella como duermes con un niño desconsolado de 8 años con miedo a la oscuridad, te asustas y piensas que pasaría si dejaras de verla, si ella se fuera pronto, que pasaría sin sus historias y sin quien te defendiera de tu papá por hacer travesuras que la afecten a ella misma.

Empiezas a entender a tus padres, a hacer menos travesuras y a ver la tristeza y el miedo en los ojos de tu papá y tu mamá de pensar que ellas pueden irse. El miedo te aleja.

Un día, sin darte cuenta, han pasado más de tres meses, llegas a saludarla y te llama por otro nombre, te pregunta por los hijos que no tienes y escuchas por los labios de alguien más, que se salió de la casa porque anunciaban muerte en un radio que sólo ella podía escuchar, que se casa con Vicente Fernández y que el apellido de tus padres debe cambiar, que se ganó el premio mayor, pero que tiene miedo de que la maten. No entiendes nada. Su habilidad de recordar el color de la blusa del primo lejano el día que nacieron sus tataranietos se ha ido. Ahora sólo tiene detalles lúcidos donde se pone feliz por verte, otros en los que sólo te saluda porque es demasiado amable para negar su educación, pero no sabe quién eres.

Ella te cuenta sus sueños, los lugares que ha visitado, sus pasatiempos, los que tiene en común con los tuyos, los lugares del mundo que ya no conocerá y te pide que vivas, que vivas con las alas bien abiertas, que viajes, que sueñes, que logres y que le traigas fotos para vivir a través de eso, para ser parte de tu mundo, para sentir que estuvo ahí.

Cada vez duerme menos, a veces, aunque tu corazón quisiera estar ahí… la distancia, el tiempo, las excusas, las verdades, el miedo a verla desvanecerse poco a poco hacen que corra el tiempo y ella comience a tomar medicinas para dormir, para respirar, para moverse, para el dolor de piernas, para el dolor de dedos. Cada vez que le cortas las uñas, sus manos se sienten más frías y sus ojos están distantes.

Los chispazos de ella son maravillosos, suceden una noche en año nuevo donde vuelve a ser aquella cuenta historias que se ríe contigo y aunque quieres contestar, su oído ya no la deja escucharte, así que sólo asientes a lo que ella dice con una sonrisa, o te ríes ocasionalmente, o a veces repites sus frases casi gritando en su oído menos deteriorado, para que ella sepa que su presencia en ésta tierra te gusta, que es escuchada y que no es una sombra. Que simple y sencillamente sigue aquí.

Cada vez se cae con más frecuencia, ahora hasta sus propias uñas le hacen daño, le cuesta más trabajo moverse y comer,  su piel, es cada vez más suave, delicada y se empieza a derretir, mastica aún sin dientes y no pierde el gusto por la salsa ni por su tamal y café de las mañanas, las medicinas aumentan, su temperatura corporal baja, su brillo disminuye y tu corazón se rompe.

Se rompe tu corazón esa mañana en la que te despierta tu mamá diciendo que ésta vez si es urgente que vayas ¿Qué ocasión no era urgente? tal vez sea la última vez que la ves y que es importante despedirse de ella. Observas a papá destrozado, tan roto que no puede llorar. Le enseñó a papá que los niños pobres no pueden llorar por no tener zapatos, por tener hambre o porque los reyes no traen regalos; en cambio papá, gracias a ella te enseñó todo lo contrario, así que lloras todo el camino. Intentas ser fuerte, porque sabes que papá no mostrará señal de debilidad por que en México la burocracia viene hasta con la muerte y es la más canija, hasta morirse sale caro y es una excelente ocasión para que abusen de tu dolor..

No puedes dormir, te imaginas que se siente caerse a su edad y tener golpes en la cabeza, tener las costillas rotas al grado de que perforan tus pulmones y no puedes respirar más, no puedes verla, te quedas pasmada. De tu boca salen palabras que suenan a que eres un adulto maduro, de esas palabras que hacen sentir tranquilos a tus padres y son evidencia de que puedes lidiar con la muerte de un ser querido, pero no es así, lo que más quisieras es estar chiquita y llorar agarrada de su pierna, pidiéndole que no se vaya.

Dos semanas después, ese momento en el que tu mente trató de olvidar las cosas, sucede. Tu mamá dice tu nombre y su gesto se transforma en un puchero acompañado de lágrimas.

Se fue.

Los siguientes pasos son esperar a que papá llegue del hospital hablando mientras se hace el fuerte y colando entre sus respiraciones un hilo de llanto del niño que  creció prometiéndole a su madre que los pobres no tienen derecho a llorar,  el niño que estuvo hablando con su madre en el hospital sin que ella respondiera más que con el movimiento de las máquinas obligándola a respirar, debatiéndose entre cuestiones de dar paz, dar vida, dejar ir; actos de amor que llegan a doler tanto porque te obligan a soltar a tu madre de la mano, un niño que se hace el rudo y que entre sollozos y voz de hombre dice: : “no te quiebres”

Horas para alejarse del Ministerio Público, lo espiritual de pasar a otro plano existencial se muere también con el dinero que te piden en todos lados.. Los comentarios de la familia, las especulaciones, la necesidad de llevar alimentación al velorio ¿quién quiere comer en ese momento? el color negro, el sillón negro, tu mente en negro. Todos te abrazan y hablan mucho, todos hablan de Dios, de la paz, de un lugar mejor, de consuelo, de dar tiempo, de sentirlo mucho, de estar contigo, de lágrimas, de apapachos. No escuchas, eres un zombie, nada tiene sentido, oyes pero no escuchas nada, sólo los abrazos de la gente que más amas le dan algo de calor a su ser, pasas sin ver, te llenas de gente y te sientes más vacío. Ves a toda la familia que no has visto en décadas, la muerte también trae unión.Entonces llega la caja, por más adornos que tenga, por más fina que sea la madera, por más lindo el tono, por más grande o pequeña, cara o barata que sea, una caja que representa verla encerrada, en un lugar entre el limbo de la vida y la muerte donde te separa un cristal, donde caen tus lágrimas y el cristal ya no te dejan tocarla. Donde la preparan como si fuera de cera y cubren su cabeza y su pecho con lienzo rosa, unas flores en su pecho, parece un santito que te protege en la noche, algunos la ven en paz, otros la ven triste, algunos reclaman no haberlos esperado, algunos se despiden, algunos rezan, su vida se acabó. Los rezos sólo aumentan la atmósfera de muerte y llanto, no traen paz, traen más ganas de llorar, los cantos no la guían a la luz, el no dormir una noche no alcanza para despedirse, así que es mejor evadir todo durmiendo. Despiertas y ves que todo es real, que está sucediendo, que su vida se acabó, sólo salen lágrimas de repente.

¿Porqué no pueden ser eternas?

Culpas, dejarla ir. Voltear a ver a quien te queda en éste mundo. Honrar su muerte con tu vida. Saber que ella no está aquí, pero si no la olvido, ella tiene mis manos y yo las suyas y en su bendición y en mi frente y mi corazón su historia vivirá por siempre.

Te voy a extrañar siempre Abue, gracias por existir el tiempo que tuviste que existir en mi vida.